sábado, 31 de diciembre de 2016

Este año..

Este año fue el más difícil de todos, no solo me toco despedir familiares en el aeropuerto, sino que también me toco despedir familiares en el cementerio, como duele tanto tener que despedir a un ser querido.
Años anteriores me había tocado despedir a uno de otro familiar, pero nunca habían sido tantos como ahora, y en estas fechas de celebración deja de ser felices al recordar con lagrimas en los ojos a las personas que ya no están, al ver lo puestos vacíos que ya no se llenaran, y cada vez somos menos los que quedan en la mesa, con una cara triste, los ojos llenos de lagrimas, y el corazón con mucho  dolor.
Este año ha sido el más duro, tener que enfrentar tanto yo sola, y ser el pilar fuerte de la casa, demostrarme serena, para ayudar a mis padres a seguir adelante sin la ausencia de uno de sus hijos que se encuentra en otro país luchando por su futuro, ser el pilar de mis primos y tía que luchan con el dolor de perder a un hijo hermano que se encuentra en el cielo, ser el pilar de mi abuela que cada día se siente más triste y sola al ver la familia tan alejada, es duro ser el pilar fuerte cuando a veces no puedes seguir con ello, y es que yo también necesito tener un pilar fuerte para cuando yo me canse y me derrumbe, es duro, muy duro.
Este año ha sido de bajas y altas, pero muchas más bajas, dolorosas y muy difíciles, espero que este año sea mejor y ya no me toque despedir a nadie más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario