En el momento donde más necesitaba estar sola, aclarar mi mente, dejar de
pensar en un mañana y preocuparme por mí día a día, recibí la visita de un
desconocido que quería conocerme de una manera sana, pero por más que me
dignará a no cumplirle su petición, insistía tanto que me hizo aceptar.
Fue es ese momento donde decidí que tenía que dejar mi pasado atrás, y
dedicarme a conocer nuevas personas que pueden afectar mi vida de manera
positiva, esas personas de las que podemos aprender y tener una riqueza de sabiduría
mutuamente, esas personas son las que motivan a seguir siendo mejor, o tratar
de mejorar las fallas que tengamos.

Y son las personas que llegan en el momento equivocado, o eso es lo que
nosotros creemos, quizás no sea tanto el momento equivocado sino el momento en
el que no queremos recibir visita de nadie, porque nos negamos la oportunidad
por algún suceso de nuestra vida.
Pero después de todo el tiempo, como suceden las cosas, cómo evoluciona la química,
cuando notas lo positivo que aporta esa persona a tu vida, te das cuenta que
era el momento equivocado, pero la persona indicada para hacerte cambiar el
pensamiento de negativo a positivo, así dejaría de ser el momento equivocado
para recibir a alguien, pasaría a el momento indicado para empezar a cambiar mi
vida en forma positiva.