Era lo que yo solía decirle a mis amigos más cercanos, en la secundaria tenía muchos amigos o mejor dicho ''Conocidos'' pero eran muy pocos en los que confiaba, y en lo que realmente podía llamar amigos, en mi vida pasada cometí muchos errores, del cual tuve que sufrir en mi presente..
Esta es mi historia:
Desde aquel día de mi nacimiento empezó todo, fue la última nieta, era la más consentida, pero no entendía ''¿Habiendo más nietas por qué yo tengo que ser la consentida?'', mientras vivía con esa pregunta en mi mente, vivía mi infancia.. A los 14 años me enteré que iba a tener una hermana, me puse muy feliz pues es lo que siempre he querido, no me dieron más detalles al respecto, pero con sólo saber eso era muy feliz.. A los meses mis padres se acercan a mí y me dicen:
Padres: ¿Podemos hablar?
Yo: Sí, ¿Que paso? no me asusten..
Padres: Hace poco te dijimos que ibas a tener una hermana, verd.. No deje que terminara la oración cuando yo ya estaba respondiendo Sí.. ~Con una gran sonrisa en mi rostro
Padres: Bueno.. espero que nos perdones por no decirte antes pero.. Ibas a ser Gemela, ibas a tener una hermana
Yo: ¿Iba? ~Respondo un poco confundida..
Padres: Sí hija, ibas, tú mamá tuvo un accidente embarazada de ustedes, y por desgracia una de ustedes perdió la vida en este caso tu hermana, ahora entiendes por qué eres la consentida
Yo: Nunca había entendido por qué yo era la consentida hasta ahora, iba a tener una hermana.. ~Apenas podía hablar, con lagrimas en los ojos a punto de salir... no podía aguantar más las ganas de llorar así que corrí hacia mi habitación.. mis padres se preocuparon y salieron corriendo detrás de mí, pero era tarde había cerrado mi cuarto
Padres: abre la puerta por favor
Mis padres empezaron a tocar, y duraron minutos así, pero no quería hablar ni estar con nadie, sólo pensaba en mi hermana y que ya no está conmigo, entre lágrimas y lágrimas se dibuja una sonrisa en mi rostro, me imaginaba como sería mi vida si ella estuviera conmigo, como sería mi vida con ella, entonces fue así como se detuvieron mis lágrimas, entonces agarré un papel y empecé a escribir lo que le diría si pudiera hablar con ella..
''Querida hermana, hoy me enteré que iba a ser gemela, hoy me enteré de esta gran noticia y te puedes imaginar cómo me pude al recibirla, deje a mis padres o mejor dicho nuestros padres hablando solos, salí corriendo a mi habitación y empecé a llorar, aunque creo que ya esto tú lo sabes ya que me ves desde allá arriba, después de llorar me puse a imaginar cómo sería mi vida contigo, cómo sería tú en persona, como sería jugar y hacer travesuras contigo, como sería estar castigada por peleas tontas, y se dibujo una sonrisa en mi rostro que todavía no se ha quitado, querida hermana quiero decirte que te amo, y sé que me cuidas desde allá arriba y ves todo lo que hago, pero me gustaría mucho que estuvieras conmigo, hoy más que nunca me siento sola, te mando un beso y quiero que sepas que cuidaré a nuestros padres por ti, aunque tú también los cuidas desde allá''
Después de escribir aquella carta, decidí leerla una y otra vez mientras salían las lagrimas que anteriormente me acompañaban, No puedo creer que tenga una hermana, un hermoso ángel guardián, ya no me sentiré tan sola, ya tengo a alguien que me cuida siempre, aunque pensándolo bien siempre lo he tenido..
Mientras más problemas tenia, más sola me sentía, sin fuerzas para solucionarlos solo un remedio encontraba ''Suicidarme'', así acabarían mis problemas y como no le importo a nadie, nadie sufrirá por mi partida, Pensé..
Fui directo al baño, donde se encontraba las Hojillas, mire lo filosas que estaban y agarré una de tantas que había, después de tenerla en mi mano la mire fijamente y la pase justamente arriba de mis venas, una y otra vez, viendo como corría la sangre mi brazo haciendo debajo de el un charco de sangre, mis padres me buscaban por toda la casa pero no me encontraban, cuando decidieron buscarme en el baño, yo ya no estaba en este mundo..
antes de cortarme había hecho una nota que decía: